Ayuntamiento de Villaquilambre
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Consejos y Precauciones

PROTECCION CIVIL VILLAQUILAMBRE



Hoy en día nadie está libre de que sobre él se repita lo que a diario vemos en televisión, oímos en la radio, leemos en los periódicos o revistas, o presenciamos en la calle. Una catástrofe puede ocurrir en cualquier lugar del mundo; y nosotros formamos parte y estamos dentro de ese mundo, por una parte tenemos desastres provocados por las condiciones climatológicas, los terremotos, las erupciones volcánicas, los aludes de nieve, los incendios, etc…
Por otra parte también ocurren tragedias como los accidentes aéreos, los de carretera, los industriales, los naufragios, la contaminación, etc …
Los objetivos de la Protección Civil son la prevención de estos desastres y si no fuera posible, la protección contra sus efectos.
Sin embargo, en medio del dolor, Protección Civil extrae conclusiones de esas pavorosas experiencias y a través de disposiciones legales de carácter obligatorio, procura que no vuelvan a suceder o que sus efectos, la próxima vez, sea inocuos en lo posible, mientras aquellos que han sufrido las consecuencias del siniestro, Protección Civil procura albergar a los que se quedan en la calle y proporciona alimentos y agua a los hambrientos, recoge y atiende a los desamparados y ayuda y socorre a los heridos en primera instancia.
 
MEDIDAS DE PREVENCION
 

Como medida preventiva siempre le será útil y le facilitará los primeros momentos de una emergencia:

 
  • Disponer de una radio, una linterna a pilas y un botiquín.
  • Tener localizados los documentos más relevantes.
  • Tener a mano los números de teléfono de Protección Civil, Policía, Guardia Civil, etc…
  • Recordar que propagar rumores e informaciones exageradas, incompletas o deformadas, no sólo no ayuda, sino que puede confundir y alarmar a otros posibles afectados y perjudicar la eficaz solución de la emergencia.
 
RECUERDE

 
 
  • Las medidas de prevención ayudan a reducir el daño que puede derivarse de los desastres.
  • En caso de emergencia, conocer algunas pautas de autoprotección, ayuda a tomar decisiones que pueden favorecer tanto su seguridad como la de los demás.

 

 

 
  • Evitar permanecer en lo alto de las colinas y no refugiarse debajo de los árboles, sobre todo si están solitarios.
  • No lleve objetos metálicos, aléjese de las estructuras metálicas, vallas y postes o tendidos de conducción eléctrica.
  • Si va conduciendo y se ve sorprendido por una tormenta, recuerde que un vehículo cerrado puede ser un buen refugio. En todo caso, disminuya la velocidad, extreme las precauciones y no se detenga en zonas donde pueda discurrir gran cantidad de agua.
  • En la calle, el abrigo de los edificios protege del riesgo de las descargas.
  • En las viviendas mantenga las puertas y ventanas cerradas, y desenchufados de la red los aparatos eléctricos. Desconecte las tomas de antena de los televisores.
  • En el verano evite el baño en piscinas y playas. Aléjese también de lagos y costas marítimas. Si practica la pesca, desmonte las cañas para evitar la atracción de descargas eléctricas.

 
 
 
  • Retire del exterior de su casa muebles y objetos que puedan ser arrastrados por las aguas. coloque todos los productos tóxicos (herbicidas, insecticidas, etc..) fuera del alcance del agua. ponga los bienes y objetos de valor en los puntos más altos de la vivienda. guarde el coche en el garaje o lugar cerrado, siempre que no sea susceptible de inundación.
  • Siga las normas sanitarias y de higiene, dictadas por las autoridades, en la limpieza y en la alimentación. no beba agua de la red si se encuentra contaminada a consecuencia de las inundaciones.
  • Si llegara a inundarse la vivienda, es fundamental abandonar cuanto antes los sótanos y plantas bajas y desconectar la energía eléctrica utilizando, preferentemente linternas para el alumbrado.
  • Si tiene que abandonar su vivienda debe coser las tarjetas de identificación a los integrantes del grupo familiar, y coger su documentación, botiquín, alimentos, ropa de abrigo, objetos valiosos poco voluminosos, linterna y una radio de pilas.
 
 

 
 
 
La existencia de temperaturas demasiado elevadas (superiores a 40 c), puede producir graves problemas a la salud de las personas aunque no estén expuestas directamente al sol. Tome medidas protectoras.
 
  • El calor ambiental puede ser muy peligroso, especialmente para niños, ancianos y personas con problemas en las vías respiratorias. no permanezca prolongadamente en un ambiente de alta temperatura.
  • En verano evite largas exposiciones al sol, tanto si se encuentra en reposo como andando o trabajando, sobre todo cuando existan olas de calor agobiantes. evite el fuerte sol de mediodía.
  • No realice grandes esfuerzos físicos bajo el sol. Aplíquese cremas protectoras y procure ponerse a la sombra.
  • La piel de los niños es muy sensible al sol, por lo que deben protegerse con sombrero, camiseta y lociones protectoras.
  • En caso de enrojecimiento de la piel beba abundante líquido y aplíquese compresas de agua fría sobre la cabeza. los ungüentos de calamina o de zinc enfrían y suavizan las quemaduras solares.
  • Tras una larga exposición al sol no se introduzca repentinamente en agua fría, vaya aclimatando su organismo poco a poco a la nueva temperatura.
  • Un proceso de deshidratación puede suceder como consecuencia de una permanencia prolongada en un ambiente de alta temperatura. en estos casos ingiera líquido con sales y no realice esfuerzos físicos.
  • Vístase con ropa adecuada de colores claros, cubriendo la mayor parte del cuerpo, especialmente, la cabeza.
  • Nunca deje a niños pequeños ni personas mayores en el interior de un vehículo cerrado.
  • Ante una victima que presente manifestaciones de insolación, manténgala en sitio fresco, cúbrale la cabeza y las axilas con compresas mojadas y frías, y dele a beber agua con sal y bicarbonato. si la intensidad o la persistencia de los síntomas lo aconsejan debe procurarle asistencia médica.
 
 

 
 
 
Si está en el interior de un edificio es importante
 
 
  • Buscar refugio debajo de los dinteles de las puertas o de algún mueble sólido, como mesas o escritorios, o bien, junto a un pilar o pared maestra.
  • Mantenerse alejado de ventanas, cristaleras, vitrinas, tabiques y objetos que pueden caerse y llegar a golpearle.
  • No utilizar el ascensor, ya que los efectos del terremoto podrían provocar su desplome o quedar atrapado en su interior.
  • Utilizar linternas para el alumbrado y evitar el uso de velas, cerillas, o cualquier tipo de llama durante o inmediatamente después del temblor, que puedan provocar una explosión o incendio.
 
Si la sacudida le sorprende en el exterior es conveniente
 
  • Ir hacia un área abierta, alejándose de los edificios dañados, después de un gran terremoto, siguen otros más pequeños denominados réplicas que pueden ser lo suficientemente fuertes como para causar destrozos adicionales.
  • Procurar no acercarse ni penetrar en edificios dañados. El peligro mayor por caída de escombros, revestimientos, cristales, etc., está en la vertical de las fachadas.
  • Si se está circulando en coche, es aconsejable permanecer dentro del vehículo, así como tener la precaución de alejarse de puentes, postes eléctricos, edificios degradados o zonas de desprendimientos.
 
 

  • La lucha contra los incendios forestales comienza evitándolos. no haga fuego en el bosque, no tire colillas ni fósforos.
  • En la época de peligro tenga en cuenta que está prohibido acampar y utilizar fuego en los montes; arrojar basura o residuos que con el tiempo puedan resultar combustibles o elementos de ignición (vidrio, papeles, etc...); y la quema de rastrojos y matorral.
  • Los pequeños incendios de hierba o sembrados pueden apagarse con ramas o rastrillos, golpeando con movimientos periódicos en los bordes de la zona incendiada. si es posible moje todo lo que hay alrededor. si el incendio se ha propagado la mejor forma de sofocarlo es mediante cortafuegos o franjas de apoyo que eliminan la cubierta vegetal y materiales combustibles, que se abrirán si es posible, con elementos mecánicos (tractores...) o con herramientas manuales (picos, azadas).
  • Si el incendio ha alcanzado ya cierta proporción, avise a las personas que viven cerca y comuníquelo a Protección Civil, Policía ó Guardia Civil.
  • Si no ha apagado nunca un fuego grande, no se meta a apagarlo sin alguien que tenga experiencia. no se aleje nunca de sus compañeros. trabaje en equipo.
  • Aunque sienta que la ropa dificulta sus movimientos, no se la quite, ya que le protegerá de los flujos caloríficos irradiados por el incendio.
  • Respire siempre con un pañuelo húmedo tapando su boca y nariz.
  • Vigile el viento constantemente, un cambio de viento puede hacer que el fuego le rodee. el humo indicará la dirección del viento y el fuego se propagará más rápidamente en esa dirección. si el viento sopla alejándose de usted y hacia el fuego, diríjase hacia el viento.
  • No corra alocadamente. elija su ruta de escape. compruebe el terreno que le rodea y la dirección del viento para calcular la posible propagación del fuego.
  • No se debe huir del fuego ladera arriba cuando éste suba por ella, intente pasar por los flancos, y si no es posible, trate de pasar a la zona quemada a espaldas del viento reinante o buscar un claro.
  • Tampoco huya hacia barrancos, hondonadas y agujeros. procure situarse al lado opuesto de los cortafuegos o barreras naturales (rio, carretera, etc...).
  • Pise en suelo seguro y no corra ladera abajo, prestando atención a los hoyos formados por la combustión de tocones y raíces.
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
  • La mejor manera de prevenir un incendio es no provocarlo. obsérvese las prohibiciones de no fumar y las normas de prevenir propias del local en que se encuentre, y con mayor razón en un edificio que desconozca.
  • Si percibe un pequeño fuego procure apagarlo, y si no puede hacerlo comuníquelo rápidamente a la primera persona del local con la que se encuentre. Avise inmediatamente a los bomberos.
  • Puede tratar de apagar un fuego en una habitación siempre que tenga detrás una puerta que le permita la salida.
  • Si el fuego prende en sus ropas, no corra, tírese al suelo y ruede. si el hecho ocurre a otra persona cúbrale con alguna prenda o con una toalla humedecida, si se encuentra próximo a un aseo. no se quite la ropa si tiene quemaduras.
  • No eche agua al fuego cuyo origen sea eléctrico o de líquidos inflamables.
  • Si hay mucho humo póngase un pañuelo en la boca o nariz, a ser posible mojado, y salga agachado o gateando. respire profundamente para evitar desvanecimientos.
  • Si queda atrapado en un local cerrado a causa del fuego o del humo, asómese a la ventana y hágase ver desde la calle o patio.
  • El fuego se desplaza hacia arriba más rápidamente que hacia abajo, aunque un piso que se derrumba hará que las llamas se desplacen a un nivel inferior. escaleras, ascensores y conductos de ventilación son particularmente peligrosos.
  • Nunca use el ascensor durante un incendio. si necesita bajar de un edificio en llamas, use una escalera libre de humo.
  • Antes de abrir una puerta compruebe su temperatura, ésta le indicará lo que puede encontrar al otro lado. si no hay más alternativa que entrar en una habitación en llamas, apoye el pie contra la puerta y ábrala ligeramente; esto ayudará a que no se abra violentamente debido a la presión que ejercen el aire caliente y los gases en el interior. agáchese para entrar, abriendo la puerta lo menos posible. esto le expondrá menos al humo y al calor, y el fuego tendrá menos posibilidades de filtrarse a través de la puerta.
  • Al salir de una dependencia, si hay fuego, procure cerrar las ventanas y las puertas, pues las corrientes avivan el fuego.
  • Si se encuentra aislado y no puede ponerse a salvo, diríjase a la habitación más alejada del fuego (pero no a un nivel superior a menos que esté seguro de que los equipos de rescate se encuentran muy cerca y provistos de escaleras largas u otro equipo).
  • Aunque tosa, vomite o note que se asfixia, nunca se tire a la calle, a menos que haya un grupo preparado para recibirle con una lona o manta. si debajo hubiera alguna superficie que pudiera amortiguar su caída, aprovéchela. El techo de un coche es un buen lugar para dejarse caer. Cuidado, con los árboles pueden amortiguar su caída, pero corre el riesgo de quedar incrustado en las ramas.
  • Nunca descienda mediante sábanas anudadas, ya que es causa de más muertes que de salvamentos.
  • Si se ve obligado a huir a través de las llamas para ponerse a salvo, no se entretenga en recoger nada, cobrase (incluyendo la cabeza) con una manta, una toalla, una cortina o un abrigo (mojados si es posible), luego aguante la respiración y corra.
  • Si tiene que desalojar el edificio siga las normas de "evacuación de un edificio".
 
 
 
 

 
 
 
  • En las edificaciones aisladas en el campo o integradas en urbanizaciones, debe evitarse el riesgo de incendios que suelen tener consecuencias graves, para ello adopte las siguientes precauciones:
  • Mantenga siempre limpios los alrededores de los edificios, eliminando hierbas secas, pajas, heno, etc..., que puedan transmitir rápidamente el fuego al edificio.
  • Procure que los tejados y fachadas, que deberán ser de materiales resistentes al fuego, se conserven limpios. en caso de existir fachadas de madera deberán someterse periódicamente a un tratamiento ignifugante.
  • Elimine las ramas de árboles que dominen los edificios o se acerquen a menos de tres metros de una chimenea.
  • Las chimeneas deben tener matachispas de material no inflamable, con abertura de dos centímetros de anchura.
  • Deben evitarse los basureros eventuales o incontrolados. los basureros deben estar protegidos de los vientos dominantes y situados a más de quinientos metros del arbolado, aislándolos con muros o zanjas.
  • Revise periódicamente la instalación eléctrica para evitar cortocircuitos, e instale pararrayos.
  • Mantenga siempre limpios y ordenados el garaje y el almacén de carburantes. estos deben ser independientes, y en ambos debe estar prohibido fumar.
  • El heno y toda clase de forrajes deben estar almacenados con las debidas condiciones, manteniendo el local suficientemente aireado y evitando en el cualquier foco de ignición.
  • Tenga siempre previsto palas, arena, extintores y mangueras de agua para, en caso de que se declare un incendio tratar de sofocarlo en los primeros momentos.
  • Si llega a producirse un incendio avise urgentemente al servicio de Protección Civil, Policía ó Guardia Civil más próximo. Compruebe que han identificado correctamente el lugar del incendio.
  • Prepare y deje libre los itinerarios para los servicios de extinción, y deles a conocer la situación de las tomas de agua. colabore con ellos.
 
 
 
 

 
 
 
  • Si en el interior de un edificio oye una explosión resguárdese debajo de algún mueble sólido (mesa, mostrador, etc..) o tírese al suelo, proteja la nuca con sus manos, y espere unos instantes antes de salir para que se disipe la posible nube de humo o polvo, ya que pueden existir posteriores derrumbamientos.
  • Si se encuentra en una zona de riesgo ante el peligro de explosión, abandone su casa y diríjase lo más rápidamente posible hacia puntos alejados más de 500 m. de dicha zona, procurando guarecerse.
  • En los demás casos permanezca en el interior de construcciones sólidas. aléjese de tabiques, cristales u objetos pesados que puedan actuar como proyectiles al desprenderse (lámparas, etc...).
  • Si está en el exterior no se detenga a contemplar ningún tipo de derrame de producto, incendio u otro accidente de esta clase. permanezca al abrigo de cualquier construcción sólida u hondonada que ofrezca protección contra la proyección de cascotes, piedras, etc..
  • En caso de apreciar una nube de gas, generalmente visible (forma de niebla blanquecina), huya de ella en dirección transversal al viento. Absténgase de originar ningún punto de ignición, en particular no circule en vehículo a motor.
  • Los gases pueden acumularse en cuevas, sótanos, minas, etc.., extreme las precauciones.
 
 

 
 
 
  • Ante todo y sobre todo, cumpla escrupulosamente el reglamento de circulación, aunque vea que otros dejan de cumplirlo.
  • La prisa es el mayor enemigo del automovilista. Tenga en cuenta que "siempre es preferible perder un minuto en la vida que la vida en un minuto".
  • Tenga su coche siempre a punto y dótelo de un pequeño extintor y un triángulo reflectante.
  • En un accidente de carretera, la secuencia de actuaciones es: proteger el lugar de los hechos, alertar a los servicios de socorro, y socorrer a las víctimas.
  • Si se encuentra con un accidente en la carretera, antes de examinar la situación de las víctimas, es preciso mantener la seguridad de la circulación en el lugar del accidente para lo que debe:
  1. Estacionar su vehículo en lugar seguro, donde no perjudique la circulación y fuera de la calzada.
  2. Parar el motor, cortar el encendido e inmovilizar el vehículo (freno de mano, calzos).
  3. Cortar el encendido de los demás vehículos implicados.
  4. Colocar los dispositivos de preseñalización de peligro (a 50m. O 100m. Si es autopista o autovía), y poner en funcionamiento la señalización de avería y las luces que en cada circunstancia sean obligatorias.
  • Si el coche se ha incendiado no use agua, sólo el extintor o arena.
  • Pida auxilio por el medio mas rápido a Protección Civil, Policía, Guardia Civil etc..., o por medio de los postes de auxilio SOS si existiesen. Facilite a estos organismos la mayor información posible, datos tales como: lugar exacto del accidente, qué ha sucedido, número y estado de gravedad de las víctimas, etc.
  • Comprueba el estado de los heridos pero salvo en situaciones extremas en las que corra peligro su vida, no los toque, una movilización errónea puede producirle lesiones irreversibles. En caso de tenerlo que mover nunca debe hacerlo una sola persona. El cuerpo se debe mover como un bloque: nunca flexionar la columna o el cuello. Una persona debe sujetar la cabeza y otras dos el tronco y las piernas.
  • Sólo en circunstancias excepcionales (incendio del vehículo, imposibilidad de realizar maniobras básicas de reanimación) pueden obligar a sacar a un accidentado del interior del vehículo y, en tal supuesto, modifique la situación del asiento y quite o corte el cinturón de seguridad. Coja al herido por detrás, con sus brazos por debajo de las axilas y sáquelo con mucho cuidado, avanzando de espaldas, hasta depositarle fuera de la calzada.
  • Preste los primeros auxilios a las víctimas según sus conocimientos, pero procure mover al accidentado lo menos posible. Si es un motorista no intente quitarle el casco. Si la víctima no respira, o si la respiración es irregular, hay que practicarle inmediatamente la respiración artificial.
  • En caso de "shock" es primordial poner los pies de la víctima en alto o protegerla del frío poniéndola una manta, incluso en verano, hasta que sea trasladado a un centro hospitalario o se lleve a cabo su evacuación.
  • El traslado de los heridos debe hacerse en vehículos especiales y por personal profesional. Nunca se debe intentar meter a un herido en el asiento trasero de un coche, deberá ir tumbado sobre una superficie dura. En la mayoría de los casos es preferible dejarlo tumbado en la carretera, bien abrigado, en espera del transporte sanitario. Sólo en casos excepcionales como puede ser un lugar incomunicado o alejado, hemorragia externa imposible de detener, etc..., justifican el traslado en un vehículo particular (mejor furgoneta o camión) y por personal no especializado, siempre que se haga el mismo a una velocidad moderada, sin brusquedades, acompañado por alguien que observe la evolución de su estado y tranquilice al herido, y el accidentado vaya en una posición adecuada (de defensa, anti-shock o posición de lesionado vertebral o medular).
  • Todo herido o lesionado en accidente de tráfico debe ser visto por un médico, aun cuando su estado en apariencia no haya presentado complicaciones, y de manera muy expresa aquellos sujetos que hayan padecido traumatismos craneales o faciales.
  • Impida que el público rodee a los accidentados o que permanezca en la calzada. Compruebe que los calzos, si se han utilizado, han sido retirados de la carretera.
  • Si en el lugar del accidente ya se encuentra Protección Civil, Policía, Guardia Civil o cualquier servicio de rescate, salvo indicación expresa de los agentes, no se detenga a curiosear porque puede provocar retenciones u otros accidentes.
 
 
 
 

 
 
 
Las aglomeraciones de público concentradas en un recinto para presenciar una competición deportiva o cualquier otro espectáculo, supone un cierto riesgo, bien por el comportamiento de la multitud en si o por las consecuencias que cualquier accidente puede tener ante una elevada densidad de población.
 
  • Antes de entrar en el recinto, si va acompañado, acuerde un punto de reunión exterior, para que en caso de extravío puedan volver a reunirse. Si los acompañantes son niños, no se separe de ellos, e incluso lleve en brazos o de la mano a los más pequeños.
  • Recuerde que esta prohibido introducir objetos peligrosos, tales como recipientes de cristal, botes metálicos, bengalas o cualquier otro objeto contundente. No exhiba símbolos o emblemas que indiquen por su significado una invitación a la violencia.
  • Compruebe que deja su vehículo bien aparcado y perfectamente cerrado, sin objetos en su interior.
  • Acuda con tiempo para ocupar su localidad y colóquese correctamente en ella. No se sitúe sobre barandillas u otros lugares no destinados a asientos de los espectadores. La caída de una persona por una imprudencia puede provocar un accidente colectivo.
  • Los fondos de los estadios suelen ser el sitio preferido por los grupos violentos, y por lo tanto peligrosos.
  • En caso de producirse altercados o actos violentos, intente separarse del lugar, e informe al agente de la autoridad más próximo.
  • Deje libre los pasillos y accesos a las distintas localidades durante todo el espectáculo.
  • Compruebe el itinerario que ha de seguir a la salida y la situación de los elementos de seguridad: material contra incendios, puesto de policía, sanitarios, salidas de incendios, etc..
  • Para evitar accidentes irreparables no pierda la calma y abandone las localidades de forma ordenada (con celeridad pero sin prisas, no corra), respetando el orden de salida y siguiendo los itinerarios señalados. Deje libre las puertas de salida y no se detenga en sus inmediaciones.
  • Para salir con su vehículo del estacionamiento tenga paciencia y guarde el orden debido. Las precipitaciones, las maniobras inadecuadas, hacer sonar el claxon, etc..., sólo puede conducir al caos y a los accidentes desagradables.
  • Ante una emergencia siga las instrucciones que se darán por megafonía y las orientaciones del servicio de orden. Mantenga la calma y si fuera necesario evacuar el recinto, salga rápidamente pero sin correr, aléjese de las puertas de salida y no mueva su vehículo hasta que se lo indiquen.
  • Recuerde que las mayores desgracias ocurren por el desorden y las prisas, manténgase sereno y tranquilo y colabore con los servicios de orden y seguridad.
 
 

 
 
 
  • Al entrar en un edificio, local comercial, hotel, etc., procure fijarse en los itinerarios y salidas de emergencia.
  • Si escucha la alarma procure no perder nunca la calma, es la mejor forma de salvaguardarse y de ayudar a los demás
  • Siga las instrucciones dadas por megafonía o por personas encargadas del servicio de autoprotección. No pretenda tomar iniciativas por su cuenta, sobre todo si no conoce el edificio.
  • Nunca se tire a la calle, ni pretenda descender mediante sábanas anudadas, ya que es causa de más muertes que de salvamentos. Hágase ver por los bomberos que acudirán a su rescate.
  • Si se encuentra a más de 30 metros de altura con respecto a la calle (aproximadamente 9 pisos) posiblemente tendrá que descender hasta ese nivel por sus propios medios. Las escaleras de los bomberos no alcanzarán a los pisos superiores. Si el fuego está por debajo de donde usted se encuentra, si es posible, intente escapar por la azotea.
  • Al salir siga la líneas de las paredes maestras, ya que el mayor peligro de hundimiento se da en el centro de las habitaciones.
  • No utilice ascensores, montacargas o escaleras mecánicas, baje por las escaleras con precaución tocando los peldaños antes de colocar el peso del cuerpo. Si hay escaleras metálicas exteriores, utilícelas, son muy seguras.
  • Diríjase a la salida más cercana, deprisa pero sin atropellar a otras personas. No se detenga cerca de las puertas de salida.
  • Deje el coche en el aparcamiento, ya lo recogerá cuando pase la emergencia.
  • Una vez en la calle, si como la mayoría ha salido ileso, descanse unos segundos, repóngase y, si le quedan fuerzas puede colaborar, si es preciso, con los servicios de evacuación o salvamento.

MEDIDAS PREVENTIVAS CONTRA EL FUEGO BACTERIANO

Debido a los focos de esta enfermedad aparecidos en la provincia de León durante este año, se recomienda tomar las siguientes medidas preventivas contra la enfermedad:

  • Realizar dos tratamientos con un compuesto de cobre, efectuando el primero cuando haya caído el 50% de la hoja y el segundo cuando la caída sea total. Si solo se va a realizar un tratamiento efectuarlo cuando haya caído el 75% de la hoja. Los compuestos de cobre recomendados para el tratamiento de otoño tendrán como materia activa: Hidróxido cúprico, Oxicloruro cuprocálcico, Oxicloruro de cobre, Oxicloruro de cobre + Sulfato cuprocálcico, Óxido cuproso, Sulfato cuprocálcico, Sulfato de cobre o Sulfato tribásico de cobre.
  • Desinfectar los útiles de poda al cambiar de parcela, limpiando con lejía rebajada al 50% (una parte de agua por una parte de lejía), o con alcohol. Dejar secar al aire.
  • Si se contratan cuadrillas de poda, pedirles que también hagan esta desinfección, antes de empezar a podar nuestras parcelas, y al cambiar de parcela.
  • Retirar la madera de poda y quemarla. 5. En caso de replantación de parcelas de frutales, tener en cuenta la sensibilidad varietal al Fuego Bacteriano, y elegir preferiblemente variedades poco sensibles o tolerantes, tanto para la variedad principal como para los polinizadores. Utilizar planta con Pasaporte Fitosanitario en las nuevas plantaciones.